Elegir una empresa de pruebas de idiomas para candidatos implica valorar algo más que los idiomas disponibles o el formato de las pruebas. La empresa necesita saber qué capacidades se evalúan, con qué criterios, qué información recibirá al finalizar el proceso y hasta qué punto la evaluación puede adaptarse a las necesidades del puesto.
Una prueba lingüística puede aportar información sobre la capacidad de un candidato para utilizar inglés, alemán, francés u otros idiomas relevantes para las funciones que tendrá que desempeñar.
Por nuestra experiencia realizando evaluaciones lingüísticas para empresas, en Kleinson sabemos que el nivel no debería interpretarse a partir de una única capacidad. Dependiendo de la posición, puede ser necesario analizar comprensión, expresión oral y escrita, vocabulario, gramática u otras dimensiones del uso del idioma.
Por ello, antes de elegir un proveedor de pruebas lingüísticas conviene analizar cómo evalúa, qué información proporciona y si esa información permite responder a las necesidades concretas del proceso de selección.
Una empresa de pruebas de idiomas debería poder explicar con claridad qué capacidades evalúa, mediante qué instrumentos, cómo interpreta los resultados y qué información recibirá la organización al finalizar la evaluación.
No todas las empresas necesitarán exactamente el mismo tipo de prueba. El puesto, las situaciones en las que se utilizará el idioma y la profundidad de información necesaria pueden hacer recomendable una evaluación diferente.
Por eso, al comparar proveedores conviene analizar varios aspectos.
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Un proveedor de pruebas lingüísticas debería poder evaluar diferentes capacidades en función de las necesidades de cada proceso, utilizando instrumentos adecuados para cada una de ellas.
Entre las capacidades que pueden analizarse se encuentran:
La cuestión no es que todas las pruebas evalúen todas las capacidades, sino que el proveedor pueda seleccionar aquellas que resulten relevantes para la finalidad de la evaluación.
Las capacidades seleccionadas dependerán también del instrumento utilizado. En nuestro artículo sobre pruebas de nivel de inglés en los procesos de selección analizamos los principales formatos de evaluación y la información que puede aportar cada uno.
Una empresa de evaluación lingüística debería poder determinar qué capacidades tiene sentido analizar en función de las necesidades de la posición.
No requiere el mismo uso del idioma una persona que debe leer documentación técnica que otra que negocia habitualmente con clientes, participa en reuniones internacionales o redacta informes.
Esto no significa necesariamente crear una prueba completamente diferente para cada candidato. Significa seleccionar el alcance y la profundidad de la evaluación de acuerdo con la información que necesita obtener la organización.
Por ello, antes de contratar el servicio conviene preguntar al proveedor cómo determina qué componentes de la evaluación son adecuados para cada proceso.
Una prueba aporta poco valor si la empresa recibe un resultado que después no sabe cómo interpretar.
El proveedor debería explicar qué significa el resultado, qué capacidades se han evaluado y con qué criterios se ha llegado a la valoración obtenida.
Cuando se utilizan referencias como los niveles A1 a C2 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), también conviene saber sobre qué componentes de la evaluación se ha establecido esa correspondencia.
Dos candidatos pueden recibir una valoración global similar y, sin embargo, mostrar perfiles diferentes en comprensión, expresión oral o escritura.
Por eso, además del nivel final, es importante conocer qué información sustenta el resultado.
El proveedor debería poder ofrecer diferentes grados de profundidad cuando el proceso de selección lo requiera.
En algunos casos puede ser suficiente una evaluación inicial. En otros, puede resultar necesario incorporar posteriormente una prueba oral, escrita o una evaluación combinada.
Esto permite ajustar el alcance de la evaluación al momento del proceso y a la información que necesita obtener la organización.
La forma de organizar estas evaluaciones puede variar. En nuestro artículo sobre cómo integrar las pruebas de idiomas en un proceso de selección explicamos cómo puede aumentarse progresivamente su profundidad.
Cuando varios candidatos optan a una misma posición, la evaluación debería permitir comparar sus resultados utilizando criterios coherentes.
Esto no significa que todas las pruebas tengan que ser idénticas en cualquier circunstancia, sino que los candidatos comparables deberían ser evaluados bajo condiciones y criterios que permitan interpretar sus resultados de forma consistente.
Al valorar un proveedor, conviene conocer cómo estructura las evaluaciones y qué medidas utiliza para mantener esa coherencia.
El resultado de una evaluación lingüística debería convertirse en información que la empresa pueda interpretar y utilizar.
Por ello, antes de elegir proveedor conviene conocer cómo presenta los resultados:
El formato adecuado dependerá de las necesidades de cada organización, pero el informe debería permitir comprender qué se ha evaluado y qué significa el resultado obtenido.
Para organizaciones que trabajan en varios mercados, también puede ser relevante que el proveedor pueda evaluar diferentes idiomas manteniendo criterios de evaluación coherentes.
Inglés, francés, alemán u otras lenguas pueden tener distinta importancia dependiendo de los mercados, clientes, equipos o funciones con los que vaya a trabajar el candidato.
Contar con un único proveedor capaz de cubrir diferentes necesidades lingüísticas puede simplificar la gestión de las evaluaciones, especialmente cuando existen procesos de selección en varias posiciones o mercados.
Una prueba lingüística puede aportar una referencia adicional sobre las capacidades que un candidato declara en su CV o durante el proceso de selección.
Por ejemplo, dos personas pueden utilizar expresiones como “nivel avanzado” o “inglés fluido” para describir capacidades diferentes.
Una evaluación permite obtener información utilizando criterios previamente definidos y facilita que la empresa disponga de una referencia común.
Esto no significa que la prueba “autentifique” todo lo expresado durante una entrevista. Su función es aportar información específica sobre las capacidades lingüísticas evaluadas.
Cuando el idioma forma parte de las funciones profesionales, la evaluación puede aportar información sobre si el candidato dispone de las capacidades lingüísticas que la organización ha considerado necesarias para la posición.
La relevancia de esas capacidades dependerá del trabajo que vaya a realizar: comunicarse con clientes, comprender documentación, participar en reuniones, redactar información o interactuar con equipos de otros países, entre otras situaciones.
Por ello, uno de los criterios para elegir proveedor debería ser su capacidad para relacionar la evaluación con las necesidades lingüísticas reales del puesto, en lugar de limitarse a asignar un nivel genérico.
| Criterio | Qué conviene comprobar |
|---|---|
| Capacidades evaluadas | Qué capacidades lingüísticas puede analizar y con qué profundidad |
| Adaptación al puesto | Cómo determina qué capacidades y profundidad requiere cada posición |
| Metodología | Qué instrumentos utiliza y cómo se realiza la evaluación |
| Resultados | Qué información proporciona y cómo explica su significado |
| Comparabilidad | Cómo mantiene criterios coherentes entre candidatos comparables |
| Profundidad | Si permite combinar evaluaciones iniciales y más completas |
| Idiomas | Qué lenguas puede evaluar |
| Plazos | Cuándo estarán disponibles los resultados |
| Soporte | Qué acompañamiento ofrece a la empresa para interpretar la evaluación |
No todos estos criterios tendrán la misma importancia para todas las organizaciones. La elección debería depender del tipo de posiciones que se evalúan, del uso que harán del idioma y de la información que necesita obtener la empresa.
Antes de elegir proveedor, puede resultar útil plantear algunas preguntas concretas:
Las respuestas permiten comparar proveedores más allá del precio o de la duración de la prueba y entender qué información recibirá realmente la organización.
En Kleinson realizamos evaluaciones lingüísticas para procesos de selección y promoción interna, adaptando el alcance y la profundidad de las pruebas a la información que necesita obtener cada organización.
Las evaluaciones pueden incorporar diferentes componentes y capacidades en función de las características del proceso y del puesto.
Empresas como ITENE, Generali Seguros, Openbank y Mazda han confiado en Kleinson para realizar evaluaciones lingüísticas de candidatos y profesionales.
Elegir una empresa de pruebas de idiomas no consiste únicamente en comparar tests, precios o tiempos de realización.
Conviene analizar qué capacidades puede evaluar, cómo adapta la evaluación a las necesidades del puesto, qué criterios utiliza y qué información proporciona a la organización.
Una prueba puede asignar un nivel, pero su utilidad para un proceso de selección depende también de que la empresa pueda entender qué se ha evaluado, cómo se ha obtenido el resultado y qué significa esa información en relación con las necesidades de la posición.