5 consejos para aplicar el ecobranding en las empresas

La crisis sanitaria por la COVID-19 ha hecho patente más que nunca la necesidad de un cambio en el planteamiento de todas las dimensiones de nuestra vida: cambios sociales, sanitarios, administrativos y, cómo no, laborales.

 

Adaptarse a los tiempos que corren es vital para ser una empresa atractiva tanto para aumentar las ventas como para atraer y retener los nuevos talentos, y no quedarse atrás.

 

A este respecto, podemos hacer mención al término ecobranding, la nueva tendencia de compromiso ecológico y reducción de recursos. Incluir esta perspectiva en todas las áreas de una empresa ayudará a nuestro negocio a estar atentos a las demandas del consumidor y el mercado, y a hacer frente a los futuros desafíos de sostenibilidad y responsabilidad medioambiental.

 

La preocupación global por la sostenibilidad

A menudo, la tendencia ecoconscious se trata desde un punto de vista ético. Sin embargo, gracias a movimientos como Time’s up, la preocupación por la sostenibilidad está teniendo una gran repercusión no solo en los medios de comunicación masivos, sino también en el gobierno, quien, con intención de cumplir el objetivo 2030, está procediendo a implementar políticas sostenibles, que tienen como prioridad ayudar a negocios y particulares a mejorar su eficiencia energética.


Además, esta transformación cultural global está alcanzando también al mundo empresarial. De hecho, numerosas compañías internacionales están añadiendo acciones ecorresponsables en sus agendas.

Estas acciones por parte de las empresas no solo intentan responder a las decisiones de compra de las nuevas generaciones de consumidores, quienes piden productos y servicios que respeten sus valores de compromiso medioambiental; sino que también implican una revolución en el interior de las organizaciones, las cuales no tienen más alternativa que adaptarse si quieren seguir siendo competitivas.

 

¿Cómo debe nuestro negocio integrar la ecoeficiencia?

Las empresas deben llevar esta transformación varios pasos más allá y no limitarla a sus productos y a la forma en la que los comunican. El cambio debe ser integral y tiene que aplicarse en todas las áreas del negocio, desde los equipos de producto hasta el departamento de RR. HH.


Adoptar la preocupación por la sostenibilidad y el consumo responsable es, además de necesario, beneficioso para la propia empresa y sus trabajadores. Si esta transmite un estilo de vida respetuoso con el medioambiente, estarán construyendo una marca potente que no solo atraerá a fieles consumidores, sino también al mejor talento, el cual buscará trabajar para una firma comprometida.

 

En la actualidad, los nuevos perfiles profesionales –los millennials y, especialmente, la generación Z– aprecian mucho las empresas que posean valores como la preocupación por el medioambiente y la búsqueda de la ecoeficiencia.

La implementación de medidas sostenibles

En el caso de las empresas, podemos tomar medidas de lo más variado, desde utilizar el ecobranding para rediseñar los logos para que consuman menos tinta a cambiar el packaging minimizándolo y fabricándolo con materiales sostenibles.

 

No obstante, en términos generales, para conseguir una empresa ecoeficiente que satisfaga las exigencias de compromiso medioambiental tanto de los clientes como de los empleados, puede seguir estas cinco recomendaciones:

 

  1. Fomentar una cultura empresarial de preocupación ecológica: empezando por los altos directivos, se debe promover campañas de educación, concienciación y formación ambiental entre el personal.
  2. Incentivar dentro de la empresa el uso de fuentes de energía renovables, así como el control del consumo energético para una mayor eficiencia
  3. Premiar los comportamientos ecofriendly de los clientes: por ejemplo, a través de campañas promocionales que recompensen determinadas acciones sostenibles.
  4. Integrar un diseño ecológico para el proceso de producción completo de todos los productos y servicios: usar materiales reciclados o procedentes de fuentes renovables, con bajo consumo energético, etc.
  5. Colaborar con acciones o proyectos ecológicos ajenos a la organización que tengan gran repercusión social

En resumen, parece que el ecobranding es el futuro, ya que no solo responde a una necesidad global, sino que los consumidores y los trabajadores están exigiendo con sus decisiones de compra y valores un cambio importante en este sentido. Desde Kleinson, creemos que la identificación con los valores de la marca y empresa es esencial para el éxito y supervivencia de cualquier organización. Por ello, se hace necesario una transformación cultural en todos los departamentos.

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