Clases de idiomas telefónicas: dale un toque a tu inglés

phoneSe dice que cuando  Alexander Graham Bell estaba inventando el teléfono, en realidad lo que buscaba era crear un aparato para comunicarse con los espíritus. Poco podía imaginarse él los infinitos usos que, hoy en día, le damos a su maravilloso invento. El teléfono acortó las distancias, hizo posible conectar lugares del planeta hasta entonces completamente aislados y, sobre todo, puso la primera piedra a la llamada Era de las Comunicaciones. Pero lo que seguro que Bell jamás imaginó es que, en el futuro, el teléfono también podría ayudar al ser humano a formarse, a estar más capacitado y convertirse en un mejor profesional.
Y es que cada vez son más las personas que acuden a la formación a través del teléfono para mejorar su nivel de idiomas. Las clases telefónicas se han convertido en los últimos años en uno de los recursos más prácticos y efectivos para aprender otras lenguas, sober todo para aquello profesionales que cuentan con poco tiempo, que no pueden perder ni un minuto en desplazarse a un aula para dar un curso, pero que aún así ni quieren ni pueden perder la oportunidad de mejorar su nivel de idiomas.
Pero además de sus ventajas con respecto al tiempo que se ahorra, las clases telefónicas aportan muchos más beneficios al mundo empresarial. Entre ellos, está la inevitable focalización en la expresión oral. En pocas situaciones nos vemos tann obligados a usar nuestras habilidades orales como en las llamadas telefónicas. Es nuestra voz, nuestra capacidad y fluidez con la lengua, la única que nos permite interactuar: no contamos con gestos, expresiones faciales, no podemos usar nuestras manos para señalar, ni el papel y el lapiz para expresar mejor una idea.
La comunicación telefónica centra todos nuestros esfuerzos en encontrar las palabras, las expresiones orales y las frases acertadas para conseguir que la conversación se lleve a cabo con éxito. Si practicamos de forma constante este tipo de comunicación, es lógico que ganemos rapidez y agilidad, de tal forma que poco a poco seremos capaces de responder con cada vez mayor facilidadd en esta clase de interacción.
Pero lo mejor de todo es que se trata de una práctica que en seguida podremos trasladar a otro tipo de contextos. Si somos capaces de ganar fluidez y seguridad en las conversaciones telefónicas, lo más seguro es que conservemos estas mismas habilidades en otros tipos de comunicación. Podremos aplicar nuestros conocimientos y aptitudes en una reunión de negocios, en las conversaciones informales o en nuestros viajes al extranjero.

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