El writing o expresión escrita es una de las cuatro competencias fundamentales del inglés. Aunque suele asociarse al aprendizaje del idioma y a las pruebas utilizadas para evaluar el nivel de expresión escrita, escribir bien en inglés tiene una aplicación directa en el entorno profesional. Informes, propuestas, documentos, mensajes o correos electrónicos requieren comunicar información por escrito con claridad y adaptar el texto al objetivo, al destinatario y al contexto.
Mejorar el writing en inglés no consiste únicamente en ampliar vocabulario o evitar errores gramaticales. La estructura, la coherencia, el registro y la capacidad de seleccionar la información relevante también determinan la eficacia de un texto profesional.
Por eso, desarrollar la comunicación escrita profesional en inglés implica trabajar tanto el dominio del idioma como la capacidad de utilizarlo para conseguir un objetivo concreto: informar, explicar, solicitar, proponer, argumentar o facilitar una decisión.
A continuación repasamos algunos principios que pueden ayudar a escribir mejor en inglés y aplicarlos a diferentes situaciones de comunicación profesional.
Cada texto responde a unas necesidades diferentes, pero existen algunos principios que pueden ayudar a mejorar la claridad, la coherencia y la precisión de la comunicación escrita profesional en inglés.
La primera decisión consiste en identificar qué necesita saber el lector y cuál es el objetivo del texto. Si tienes varias ideas en mente, selecciona las realmente relevantes y organiza la información alrededor del mensaje principal.
En un contexto profesional, concretar no significa necesariamente escribir poco. Significa incluir la información necesaria y presentarla de manera que el destinatario pueda identificar fácilmente qué es importante y qué se espera de él.
La organización es importante cuando se escribe en inglés, pero no existe un número de párrafos adecuado para todos los textos profesionales. La estructura dependerá de la extensión, la finalidad, el destinatario y el tipo de comunicación.
Un informe, una propuesta, un documento interno o un mensaje breve responden a necesidades diferentes. Lo importante es distribuir la información en bloques reconocibles y mantener una progresión lógica entre las ideas.
Una estructura clara reduce el esfuerzo que necesita hacer el lector para interpretar el texto y facilita que localice la información relevante.
Si el texto tiene cierta complejidad, puede ser útil identificar de antemano las ideas centrales y decidir en qué orden queremos presentarlas. Puede parecer un paso adicional, pero permite detectar información redundante, argumentos que faltan o una estructura poco clara antes de empezar a redactar.
Planificar no significa escribir previamente cada frase. Basta con tener claro qué queremos comunicar, qué información necesita el destinatario y cómo vamos a organizarla.
Consultar buenos ejemplos puede ayudar a reconocer las convenciones propias del tipo de texto que necesitamos redactar. Un informe, una propuesta, un correo electrónico o un documento interno no se estructuran necesariamente de la misma manera ni utilizan siempre el mismo registro. El objetivo no es copiar expresiones o estructuras de forma automática, sino observar cómo se organiza la información, qué tono se utiliza y qué recursos lingüísticos resultan naturales en situaciones similares.
El correo electrónico, por ejemplo, tiene sus propias convenciones de estructura, tono y registro, por lo que conviene saber cómo redactar un email en inglés profesional.
La falta de vocabulario puede limitar nuestra capacidad para expresar determinadas ideas. Ampliarlo proporciona más recursos para escribir y permite elegir palabras más precisas para cada situación.
Sin embargo, utilizar palabras más complejas no convierte automáticamente un texto en más profesional. La elección debería depender del significado que queremos transmitir, del destinatario y del registro.
En comunicación escrita profesional, una palabra sencilla y precisa puede resultar más eficaz que otra más sofisticada utilizada únicamente para demostrar dominio del idioma.
Los conectores son palabras o expresiones que permiten establecer relaciones entre diferentes ideas, frases o párrafos. Utilizarlos correctamente puede mejorar la coherencia de un texto y ayudar al lector a seguir el razonamiento.
Sin embargo, mejorar el writing no consiste en introducir cuantos más conectores mejor. En un texto profesional, deben utilizarse cuando ayudan a expresar con claridad la relación que realmente existe entre las ideas.
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| To begin with | Para empezar / En primer lugar |
| First / Firstly | Primero / En primer lugar |
| Afterwards | Después / Posteriormente |
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| In my view | En mi opinión |
| From my point of view | Desde mi punto de vista |
| I would like to point out that… | Me gustaría señalar que… |
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| For example | Por ejemplo |
| For instance | Por ejemplo |
| Such as | Como / Tales como |
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| And | Y |
| Also | También |
| Additionally | Además |
| Furthermore | Además |
| Moreover | Asimismo / Además |
| As well as | Además de / Así como |
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| On the other hand | Por otro lado |
| Alternatively | Alternativamente / Como alternativa |
| Whereas | Mientras que |
| However | Sin embargo |
| Nevertheless | No obstante |
| In contrast | En cambio / Por contraste |
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| Therefore | Por lo tanto |
| As a result | Como resultado |
| Consequently | En consecuencia |
| In conclusion | En conclusión |
| To sum up | En resumen |
| In short | En pocas palabras |
| In brief | En resumen / Brevemente |
| Overall | En general |
| Conector | Uso aproximado |
|---|---|
| Notably | En particular / Cabe destacar |
| Indeed | De hecho / En efecto |
| Significantly | De manera significativa |
| Especially | Especialmente |
| In particular | En particular |
| Above all | Sobre todo |
Los conectores no hacen que un texto sea profesional por sí mismos. Su función es ayudar a expresar con claridad la relación entre las ideas; utilizarlos de manera innecesaria, repetitiva o poco natural puede producir precisamente el efecto contrario.
Los conectores son solo uno de los recursos disponibles para construir un texto. El vocabulario, las estructuras gramaticales y la forma de formular las ideas también deberían elegirse en función del objetivo, el destinatario y el tipo de comunicación.
| Recurso | Cómo puede utilizarse | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| Would | Puede utilizarse para formular determinadas peticiones, expresar posibilidades o plantear situaciones hipotéticas. | No es necesario introducirlo simplemente para hacer que el texto parezca más elaborado. |
| Voz pasiva | Puede ser útil cuando interesa centrar la atención en una acción, un proceso o un resultado más que en la persona que lo realiza. | Es habitual en determinados textos técnicos, formales o informativos, pero no es preferible a la voz activa en todos los contextos. |
| As far as I’m concerned | Permite introducir una perspectiva personal en determinados contextos. | Puede resultar poco apropiada en documentos donde se espera un tono objetivo o impersonal. |
| Speaking from experience | Puede introducir una observación basada en la propia experiencia. | Conviene utilizarla únicamente cuando el tipo de texto y el contexto permiten incorporar una perspectiva personal. |
La utilidad de estos recursos depende siempre de la situación. Una estructura gramatical más compleja o una expresión más elaborada no mejora automáticamente la calidad de un texto profesional.
La comunicación escrita profesional en inglés es la capacidad de utilizar el idioma por escrito para transmitir información, ideas o decisiones de manera clara y adecuada a una situación de trabajo. No depende únicamente de escribir sin errores, sino también de adaptar la estructura, el registro, el vocabulario y el nivel de detalle al objetivo y al destinatario.
Puede adoptar formatos muy diferentes: un informe, una propuesta, un correo electrónico, un documento técnico, un mensaje interno o una comunicación dirigida a un cliente. Cada uno tiene sus propias convenciones, pero todos requieren tomar decisiones sobre qué comunicar y cómo hacerlo.
Por eso, desarrollar la expresión escrita en un entorno profesional implica combinar competencia lingüística y competencia comunicativa. Conocer el idioma proporciona los recursos; saber utilizarlos en cada situación permite que el texto cumpla su función.
Un texto puede ser gramaticalmente correcto y, sin embargo, no resultar eficaz en un contexto profesional. La corrección lingüística es importante, pero también lo son la claridad, la estructura, el registro, la precisión y la adecuación al destinatario.
Por ejemplo, una frase puede no contener ningún error gramatical y resultar demasiado directa para una determinada situación, excesivamente formal para otra o innecesariamente compleja para el mensaje que queremos transmitir.
Escribir profesionalmente en inglés implica tomar decisiones lingüísticas y comunicativas: qué información incluir, cómo organizarla, qué tono utilizar y qué necesita entender o hacer el destinatario después de leer el texto.
No necesariamente. La complejidad lingüística no equivale a profesionalidad. En muchos contextos de trabajo, utilizar estructuras claras y vocabulario preciso facilita que el destinatario comprenda la información y reduce la posibilidad de interpretaciones erróneas.
Esto no significa simplificar siempre el contenido. Un informe técnico o una propuesta especializada pueden requerir terminología y estructuras más complejas. La cuestión es utilizar el nivel de complejidad que necesita el mensaje, no el que permita demostrar un mayor dominio del idioma.
El objetivo de la comunicación escrita profesional no es impresionar al lector con el inglés utilizado, sino conseguir que el texto cumpla eficazmente su función.
Antes de dar un texto por terminado conviene realizar una última revisión que vaya más allá de detectar errores gramaticales u ortográficos:
Revisar un texto profesional no consiste únicamente en corregir el inglés, sino también en comprobar que la comunicación funciona para la persona que va a recibirlo.
Mejorar la escritura profesional en inglés requiere trabajar tanto la competencia lingüística como la capacidad de adaptar el mensaje a una situación concreta. La gramática, el vocabulario y los conectores proporcionan recursos para escribir; la estructura, el registro, la claridad y la adecuación al destinatario determinan cómo utilizamos esos recursos.
Por eso, mejorar el writing en el entorno profesional no consiste en buscar un texto “perfecto”, sino en conseguir que cada comunicación sea correcta, clara y adecuada para la función que debe cumplir.