¿Por qué es importante el inglés durante la Covid-19?

La transformación que estamos viviendo en el mundo empresarial en estos últimos meses a raíz de la pandemia, ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la comunicación global de las organizaciones, tanto en su estructura interna con sus departamentos como de puertas para fuera con sus clientes y proveedores.

 

La implantación de nuevos conceptos como el teletrabajo ha demostrado a las empresas las posibilidades que ofrece una forma de operar distinta a la que estábamos acostumbrados, ya que ahora se tiene acceso a un grupo global de talentos en lugar de limitarse exclusivamente a la plantilla disponible de la oficina local. Para ello, el único desafío que se debe solventar para una buena comunicación entre equipos es manejar correctamente la lengua franca universal: el inglés.

 

¿Cuál es la mejor solución para estos momentos?

Y es que en tiempos difíciles, las necesidades de las empresas pasan por contar con una fuerza laboral competente y resolutiva con habilidades personales y comunicativas que les permitan tanto mantenerse en pie como internacionalizarse.

 

Tal y como experimentamos con la crisis de 2008, no es la primera vez que la expansión corporativa al exterior se presenta como la solución que permite salvar el tejido empresarial de un país. Desde entonces, la mentalidad de las organizaciones ha cambiado, han pasado de salir al exterior exclusivamente cuando el mercado interno se resintiese a tenerlo como un objetivo principal.

 

¿Cuáles son los beneficios de la internacionalización?

La internacionalización de las organizaciones presenta una serie de ventajas con respecto a operar exclusivamente en el mercado interior.

 

1. Crecimiento empresarial

La expansión de una empresa a otros países conlleva un aumento del nivel potencial del mercado de la compañía y, con ello, un incremento del volumen de negocio y las ganancias, la producción… Lo que repercute positivamente tanto en la capacidad de dar empleo como de la rotación y ocupación de la plantilla existente.

 

2. Mejora de la competitividad

Operar bajo otros mercados distintos al nuestro, hará que podamos aprender de los competidores de otras culturas y que desarrollemos procedimientos y estrategias más eficientes. Con ellas, seremos capaces de abaratar costes, acceder a otros proveedores, mejorar la calidad de los servicios, aumentar la capacidad negociadora… en definitiva, fortalecer la imagen de la empresa y mejorar su competitividad.

 

3. Diversificación de riesgos

Es un hecho constatado que, a mayor expansión, menos dependerá una compañía de un único mercado y más podrá diversificar su actividad, los riesgos que esta conlleve y amortiguar las posibles pérdidas o debilidades de un país en concreto.

 

Con todo ello, la internacionalización se presenta como una opción muy viable al alcance de todas las compañías, sin importar su tamaño. Es por ello, que el inglés no se presenta solo como un mero medio de comunicación, sino que será el vehículo que nos facilite alcanzar dicho objetivo.

 

No obstante, para garantizar el éxito de la expansión de nuestra empresa, es esencial contar con un estudio previo de consultoría que nos permita conocer cuál es el estado actual de nuestra empresa en materia de idiomas y ver qué puntos y habilidades reforzar. En Kleinson, estamos especializados en acompañar empresas en este proceso.