La formación de empleados, una oportunidad para el crecimiento de la compañía

shutterstock_114808642Cuando hace unos años, como consecuencia de la crisis económica, las empresas españolas comenzaron a recortar sus presupuestos de formación a empleados, la Consultora de Idiomas Kleinson supo ver su oportunidad. Se habían acabado los tiempos en los que las políticas de formación se basaban en una creciente oferta de cursos y planes de capacitación de los que los empleados podían elegir el que más le interesase. Ahora cada inversión tenía que tener un por qué y Kleinson sentó sus bases sobre la respuesta a esa pregunta.

Antes de la coyuntura económica actual, las políticas de formación de las empresas españolas eran consideradas una herramienta de motivación y fidelización de sus empleados, o como un beneficio social. Hoy, la formación de empleados tiene que ser considerada una oportunidad para el crecimiento de la empresa, una solución para lograr competitividad, apostar por el desarrollo de negocio y la incursión en nuevos mercados.

Los Planes de Formación de Kleinson plantean un cambio de paradigma en las políticas de formación de empleados para vincularlas estrictamente con los programas de crecimiento de la empresa, analizando en todo momento el retorno de la inversión.

Por eso, en este nuevo paradigma, es la empresa la que dicta las necesidades que se le presentan con respecto al nivel de idiomas de sus empleados, la que marca los objetivos y la que decide qué curso ofrecerá a cada empleado.

Pero sólo lo puede hacer si cuenta con la información y las herramientas adecuadas, es decir, si lleva a cabo tres estrategias fundamentales:

  • Realizar un minucioso análisis del grado de competencia de los empelados en todas las áreas a las que se enfrenta o se va enfrentar desde su puesto de trabajo.
  • Ofrecer una formación de calidad que pueda mejorar esas competencias.
  • Mantener un control exhaustivo sobre el progreso de esa mejora.

 

Son los tres pilares sobre los que se asientan los Planes de Formación de Kleinson. Tras realizar un estudio detallado de la situación y las necesidades de cada empresa en el área de idiomas, la Consultora diseña un plan personalizado, basado en unos objetivos claros y en el que se podrá hacer un seguimiento claro del progreso de los alumnos.

Pero el cambio de paradigma no sólo afecta a la forma, sino también al fondo: una formación que haga más competitivos a los profesionales. Por eso, en la capacitación de idiomas, además de trabajar actividades profesionales habituales como las negociaciones, las conversaciones telefónicas o las presentaciones, los programas de Kleinson abarcan temas como “Networking”, “Working Across Cultures” o “Selling Yourself”.

Nuestro director en  Kleinson, Iñaki Nieto, lo tiene claro: Si en España el modelo de Formación de empleados hubiera sido otro, la crisis hubiera sido muchísimo menor. No solo porque las empresas hubieran sido más competitivas, sino porque los propios empleados hubieran conseguido colocarse en ese mercado laboral global deseoso de talento marca España, solo apto para personas que se manejan bien internacionalmente”.

Por suerte, aún no es demasiado tarde.

 

 

Deja un comentario