La oficina durante y tras la crisis sanitaria COVID-19

La crisis sanitaria nos ha obligado a todas las empresas a transformar la manera de trabajar de nuestros empleados. Un cambio en el paradigma laboral que estaba previsto se produjera en cuestión de 10 años pasó a realizarse en 2 semanas.

 

Según un estudio realizado por el IvieLAB, del Instituto Valenciano de investigaciones económicas, basado en datos del INE, hemos pasado de un 4,8 % a un 34 % de trabajadores en la modalidad del teletrabajo desde el inicio de la pandemia. A este respecto, nuestra previsión, basada en el incremento exponencial de la demanda de clases de idiomas para empresa por videoconferencia, es que, al menos a corto plazo, esta cifra aumente notablemente.

 

Este incremento exponencial del teletrabajo y sus buenos resultados, tanto en ahorro de costes para las empresas como en conciliación laboral para los trabajadores, hace que esta modalidad haya venido para quedarse. En ningún caso a los niveles actuales, pero sí para convivir con el trabajo presencial en la oficina.

 

¿Volveremos a la oficina tradicional?

Dado que las previsiones más optimistas dicen que la vacuna se comenzará a repartir en diciembre del 2020, podemos atrevernos a decir, siendo bastante conservadores, que aproximadamente en junio de 2021 habremos recuperado cierta normalidad previa a la declaración del estado de alarma en marzo.

 

Por tanto, hasta dicha fecha, habrá un período de transición de medio año en el que las empresas tendremos que reinventar el concepto de oficina e implementarlo paulatinamente en nuestras organizaciones. Una oportunidad de oro para definir y dar el paso hacia la modernización de las empresas: imaginar, diseñar, crear ese nuevo espacio de convivencia de nuestro equipo.

 

Cuanto más nos salgamos de los patrones establecidos, cuanto más disruptivos seamos, más soluciones creativas encontraremos. La tecnología está de nuestra parte y nos puede acompañar sin problema, es solo cuestión de crear y crear.

 

¿Qué porcentaje del tiempo van a teletrabajar mis empleados? ¿Cómo va a ser mi oficina física? ¿Y mi oficina virtual? ¿Va a ser mía o la voy a compartir? ¿Puede quedar mi equipo a trabajar en una cafetería?

 

Estas son algunas de las preguntas que te pueden ayudar a pensar de manera disruptiva y empezar a diseñar la organización del futuro, la empresa 3.0.

 

En Kleinson ya hemos empezado.