No hay tiempo que perder: formación de idiomas basada en objetivos

running out of time, busy conceptsLa falta de tiempo es uno de los mayores obstáculos con los que se encuentran los profesionales a la hora de plantearse aprender o perfeccionar un idioma. Las tareas cotidianas, las reuniones, los viajes de negocios y las responsabilidades diarias no nos dejan tiempo a lo largo de la jornada para dedicarlo a una actividad que, en principio, nos da la impresión que no será tan productiva como lo esperamos. Creemos que mejorar nuestros conocimientos lingüísticos requerirá mucho tiempo y esfuerzo, que para hablar y manejarnos con soltura tendremos que invertir demasiadas horas de nuestra semana.

Pero estamos equivocados. La mayoría de las veces, no es una cuestión de horas en absoluto, sino de especialización. Para lograr desenvolverse en un idioma en un contexto profesional, lo más importante es centrar los esfuerzos en áreas muy específicas de tal forma que no sólo se ahorre tiempo, sino que además se logre un grado de perfeccionamiento mucho más provechoso y eficaz.

Y es que, cuando un profesional se plantea mejorar su nivel de idiomas, es porque tiene un objetivo. Tal vez necesita perfeccionar su inglés porque cada vez tiene más clientes extranjeros, o puede que lo que quiera es adquirir soltura en francés para tratar con socios y partners francófonos. En algunos casos lo prioritario es mejorar un área específica, como la comunicación vía mail, mientras que en otros lo que el profesional quiere es poder realizar una presentación perfecta en inglés.

En cualquiera de los casos, un Curso Intensivo como los que planteamos en Kleinson puede ser la solución, ya que cada sesión comienza con un análisis detallado de las necesidades del alumno para, a partir de ahí, desarrollar un programa personalizado y a su medida. El contenido y el programa del curso se adaptan a las necesidades específicas de cada alumno o grupo. Ya sea para preparase para un viaje de negocios o para mejorar sus capacidades lingüísticas en general.

Además de repasar cuestiones teóricas como el vocabulario, la gramática o la ortografía, las actividades se centran sobre todo en la práctica: desde los debates hasta los juegos de estrategia, pasando por la simulación de diferentes situaciones empresariales y de sus propias tareas profesionales.

A lo largo de todo el curso, los alumnos se ven obligados a comunicarse exclusivamente en inglés, una circunstancia que les impulsa a perfeccionar sus habilidades y ampliar sus recursos lingüísticos.

Pero además en Kleinson contamos con una metodología única, que combina el “Organic Learning”, el Coaching y la especialización. Nuestros programas hacen hincapié en la práctica de situaciones reales propias del entorno laboral y están dirigidos por coaches cuya misión es la de lograr que los alumnos saquen el mayor provecho de sus habilidades. Así, son los verdaderos objetivos de los profesionales los que centran la formación, evitando perder el tiempo en actividades y lecciones que no le harán obtener los resultados que realmente está buscando.

Los objetivos, el porqué de la formación, debe ser el foco. El camino así será más rápido, mucho más ágil y, sobre todo, más eficaz. El tiempo invertido se convierte, entonces, en tiempo ganado.

Deja un comentario