¿Cómo mejorar el aprendizaje de idiomas en los empleados con el inglés para empresas?

En un mundo cada vez más globalizado, es necesario poder expresarse en la lengua franca del momento y, en la actualidad, el inglés es el idioma del comercio y las relaciones diplomáticas. Es por ello que, el inglés para empresas es esencial para la supervivencia de cualquier compañía.

 

Una tendencia al alza

El desarrollo y la expansión de los mercados, propiciada en gran medida por el auge de Internet —y el gran abanico de posibilidades de negocio y ventas internacionales que ofrece para las empresas, independientemente del tamaño de estas—, ha hecho necesario el aprendizaje de esta lengua para potenciar el crecimiento de las organizaciones.

 

Así, la tendencia actual en las empresas es apostar por las clases de idiomas para sus empleados y prepararlos para responder a las necesidades de un mundo interconectado. Aparte de ampliar el negocio a nuevos países y abrirse a otros mercados laborales, dominar este idioma nos permite mejorar la marca de la empresa y aumentar la profesionalización de la plantilla.

Sin embargo, para conseguir que los idiomas para empresas sean asequibles para los empleados, desde los departamentos de Recursos Humanos se pueden plantear diferentes estrategias y métodos de aprendizaje.


Métodos para mejorar los idiomas para empresas

Las clases de inglés para empresas pueden desarrollarse de diferentes maneras, pero siempre con el objetivo de conseguir una formación efectiva y motivadora para los empleados.

 

Partiendo siempre de unas pruebas de nivel específicas para conocer los conocimientos de cada trabajador, y así poder abordar de manera efectiva sus carencias y permitirles aprender y mejorar a mayor ritmo, existen varios métodos de aprendizaje de otras lenguas extranjeras. Desde las clases presenciales que tras la crisis de la COVID-19, ya se pueden reanudar, pasando por las clases telefónicas o por videoconferencia, hasta las particulares o One-to-One.

 

Asimismo, se puede recurrir a otros cursos más específicos, como los de mejora de acento y pronunciación, a la formación online con sus respectivas plataformas, comunidades y materiales con los que los empleados puedan pulir sus habilidades… Lo importante es saber qué modalidad se adecúa mejor a las necesidades tanto de los empleados como de la empresa.

 

El Englishnization de Rakuten

Uno de los ejemplos más remarcables y de éxito en lo que a formación de idiomas para empleados se refiere, es el caso de la empresa nipona Rakuten con la implantación del sistema Englishnization en sus oficinas. Esta práctica nació de la necesidad de adoptar el inglés como lengua principal de negocios para expandirse a un mercado internacional; sin embargo, tras el fracaso inicial del aprendizaje autodidacta, desde el Departamento de Recursos Humanos se buscó ayuda de profesionales.

Los trabajadores fueron encuestados para conocer su nivel y se optó por una estrategia que combinaba clases generales de inglés, de refuerzo en función de las necesidades y el uso de aplicaciones para aprender de manera individual. Con ello, se consiguió una transformación eficaz de este gigante tecnológico al inglés.

En definitiva, no podemos despreciar el potencial de este idioma para la internacionalización de las empresas. Sin embargo, con un servicio de consultoría de idiomas es posible ahorrar mucho tiempo y esfuerzos. Desde nuestra experiencia en el sector de la formación de inglés para empresas sabemos que se puede optimizar el aprendizaje del idioma por parte de los empleados, siempre que se utilicen las herramientas adecuadas. Es por ello que en Kleinson nos centramos en conocer y alinear las necesidades de la empresa con sus objetivos, para ofrecer los métodos y planes de formación que mejor se adapten a cada uno.