La barrera cultural, el principal reto en la internacionalización de las empresas

workingLa internacionalización ha sido la solución que muchas empresas españolas han encontrado para sortear la crisis y seguir creciendo a pesar de las difíciles circunstancias económicas. La globalización y la unificación de los mercados han hecho posible que la apuesta por el comercio exterior sea cada vez más accesible para las compañías. Pero aunque la homogenización y el desarrollo del mercado global ha logrado derribar muchas barreras, aún queda un importante obstáculo que las empresas deben superar: las diferencias culturales.

Es precisamente la gestión de esta barrera cultural la que puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en un proceso de internacionalización empresarial. Y es que no sólo el idioma, sino también las distintas costumbres y formas de relación, pueden representar una dificultad para la negociación, el entendimiento y el acuerdo.

En este sentido, según el economista Enrique Fanjul, “las empresas que trabajan en los mercados internacionales han prestado tradicionalmente una gran atención a la realización de estudios de mercado, al estudio de los aspectos legales, fiscales, etcétera, de los países en los que trabajan o quieren trabajar. Pero para tener éxito en los negocios internacionales es necesario estudiar cómo actúan las personas con las que se va a tener contacto, con las que va a haber que negociar, comunicarse. En apenas unos minutos se puede cometer un error cultural, cuya reparación puede suponer luego semanas o meses de trabajo”.

Pero, ¿cómo puede una empresa enfrentarse con éxito a esta clase de retos? Según los expertos, la mejor vía de adaptación de directivos y empleados a un entorno multicultural es la formación. Los profesionales deben estar preparados para enfrentarse a situaciones nuevas, para trabajar en otro idioma y para relacionarse con otras culturas.

Por eso, son 3 los principales aspectos que debe afrontar la empresa:

1- El idioma
Es fundamental que los profesionales de la empresa estén preparados para poder comunicarse en un ambiente internacional. Para ello, es imprescindible no sólo que tengan un nivel adecuado, sino que además cuenten con la seguridad y soltura necesarias para desarrollar su actividad, para relacionarse y para expresarse en otro idioma.

2- El conocimiento
Conocer las costumbres y convenciones de una cultura puede evitar malentendidos, errores y tergiversaciones. Los hábitos sociales y empresariales varían mucho de un lugar a otro del mundo, por lo que el aprendizaje de este tipo de prácticas es importante para lograr una relación fluida y clara.

3- La gestión de los Recursos Humanos
La diversidad cultural en la plantilla es probablemente uno de los mayores retos a los que se debe enfrentar la empresa. La generación de confianza, la gestión eficaz del conflicto y una buena selección del personal por parte de responsables y directivos son algunas de las acciones que más pueden beneficiar al funcionamiento de la actividad empresarial.

Hoy en día ya nadie duda de las ventajas que la internacionalización puede brindar a las empresas españolas. Sin embargo, no son pocos los retos a los que se enfrentarán. Su capacidad para superarlos dependerá, sobre todo, de lo mucho o poco que estén dispuestos a aprender.

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